miércoles, 4 de abril de 2012

No al aborto

Pese a pertenecer a una clase "pseudo intelectual", donde la libertad es la base para participar de cualquier discusión política y/o legislativa, yo no apoyo el aborto.

Un retroceso en esta discusión sería la pregunta ¿pero y aquella madre que fuma pasta base, esa que porta un bebé que nunca verá la vida, la madre poblacional que podría parir al 7mo hijo sin padre, la niña violada y todos esos casos excepcionales que surgen a la luz (u obscuridad) de la realidad?, pues en esos casos la respuesta es obvia...

Lo que yo no apoyo en este caso particular, es el derecho a la libertad, sí, a la libertad de decidir si asesinar o no a un ser humano, antes de que nazca en beneficio propio y aunque suene terrible, no lo hago porque creo que hablamos de otorgar libertad a personas que son el resultado de un desarrollo progresivo fundado en bases que no comparto y que nadie en el sistema comparte (salvo el 5% que está en la cúspide).

Si la libertad es un hecho que se confronta a una cierta causalidad y conciencia y por tanto  incluye acciones que no son libres, pues entonces menos levanto la mano para aprobar una ley para satisfacer una demanda ciudadana, que bien fundamentada quiere que se legisle sobre una realidad, pero a través de conceder derecho a los "seres humano" de decidir sobre si permite o no la vida de otro ser humano que no tiene oportunidad en esa discusión. Si tomamos en consideración que esa decisión se fundamenta dadas ciertas condiciones y estados de consciencia, entonces, ¿será ese el camino?, ¿permitir a la gente que tome un camino sin retorno?, y ¿qué pasaría si las condiciones fuesen diferentes?.

Si ante las condiciones más adversas que se hayan dado  el ser humano ha sido capaz de sobrevivir, es justamente porque estamos hechos para la vida, pero eso sólo es posible desde el minuto que hemos tenido oportunidad de tomar el primer respiro, todo lo que acontezca después nunca podrá ser predeterminado, ni por las condiciones socioeconómicas, ni por las circunstancias ambientales, de género o lo que sea que se considere una limitante para el desarrollo del individuo. No puedo dejar de pensar en que una persona extraordinaria podría estar a punto de morir, gracias a la libertad que se le ha concedido a su madre que no lo desea.

Otro retroceso sería preguntar, pero ¿y las pastillas anticonceptivas, la del día des pues, la del día de mañana?, pues para mi esa discusión ocurre en un plano científico, de importancia a nivel celular. Yo hablo de asesinar a un bebé, formado ya para la vida. 

Pero Mabel -me dice mi marido- el aborto ocurre, en todos los estratos, pero en las altas esferas lo hacen en clínicas privadas y abajo con una médica de la esquina, ¿cómo normamos en ese sentido?. Para mi el aborto va a seguir ocurriendo igual con ley que lo impida o ley que lo permita, porque el sistema de libremercado no te va a brindar Abortos con sistema AUGE o GES, la gente pobre va a seguir poniendo en riesgo su vida en la medida de sus posibilidades...lo que hay que normar ahora es cómo atendemos y acogemos a esa mujer que ha abortado, que para mi no es una criminal, pero en muchos casos, ella sí se considerará una asesina, por el resto de su vida...(seguramente habrán algunas que no y bien por ellas)

¿Porqué no es una posibilidad invertir recursos en centros para madres que no quieren ser madres?, no para convencerlas o lavarles el cerebro a escala moral o eclesiástica donde un Dios castigador las estará esperando para enviarlas directamente al infierno, sino que para crear redes de apoyo efectivas que permitan tomar una decisión lo menos influenciada por las circunstancias que sea posible, ¿No es acaso una inversión millonaria?, sí y seguramente no tiene asidero en un estado tacaño en lo social, ¿no ven acaso que eso no es más que otra circunstancia?, y volvemos a la discusión recursiva del principio.

He visto a muchas de mujeres cambiar sus destinos a causa de sus hijos, las he visto parir, sufrir y quedarse en el abandono, pero también he visto hijos crecer en la peor de las cirscuntancias, para transformarse en grandes personas. He visto mujeres no tener ningún problema y sin embargo hundirse en su propia miseria sin ayuda de hijos indeseados, he visto hijos ser una mierda de personas, habiendo tenido madres que los amaban sin medida...por lo mismo, no creo que el aborto sea la solución para quellas mujeres que dicen que su vida será un desastre si dejan que ese niño nazca, es posible, pero también es posible que no y ante esa pequeña luz de esperanza, al aborto le digo  NO.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Adelgazar por que se te da la gana

Hace algunas semanas comencé una dieta, hace algunos días tuve una honesta y extraordinaria conversación con mi marido respecto más que a las razones de porqué decidí hacer una dieta, a las razones por las cuales decidí engordar. Su conclusión, porque soy idealista. Mi conclusión, porque nunca, ni por una sola vez me dejado de amar.

Yo nací, flaca, fui desnutrida, raquítica y completamente acomplejada en la infancia y adolescencia. Mis piernas fueron siempre un obstáculo para mi, tanto así que llegué a ponerme  paños doblados debajo de las pantys para no ver la tibia descarnada de los bordes interiores...lo que para algunos era sinónimo de "belleza", para mi era una tortura.

Otra cosa que debo reconocer, es que esa extremada delgadez era por la dieta bastante poco calórica de mi mamá, que carente de los recursos mínimos, me crió a pura sopa y yo, por la gran cantidad de energía que tenía, gastaba mis pocas calorías en un sin fin de actividades.

Lo que nadie sabe, es que yo nací con hambre, sí, desde que tengo uso de razón, siempre he sido ansiosa y siempre quise comer más y mejor. Según mi marido, la confesión que voy a hacer es sólo una forma egoísta de justificar mis decisiones, para mí fue una revelación y punto: Hace años me hice una regresión, gracias a un contacto que me dio mi amiga Patricia Montero. En mi visión del pasado, estaba yo, entre otras cosas muriendo de hambre, triste, solo (porque era hombre), pero por sobre todo, muy enojado, por morir joven y estar consciente de que mi muerte era injusta, ¿cómo no nacer entonces con sed y hambre?, hambre de comida, de bebida y de vida, ¿de tener consciencia de esta segunda oportunidad?, en fin, es una larga historia de descubrimientos de la que puedo hablar en otra oportunidad, la cosa es que me permitió entender amorosa y condescendientemente esta inexplicable sensación de hambre y gran necesidad de comer bien y en grandes cantidades.

A los 18 años ya había comenzado un lento e inexorable aumento de peso, completamente descontrolado, porque era incapaz de decir no cuando pasaban frente a mi los más exquisitos platillos.

Contrariamente a lo que puedan pensar, mientras veía al espejo la deformación creciente de mi cuerpo, sentía un gran placer y un gran amor por mi misma, incluso comencé a usar falda y a amar mis piernas...nunca dejé de sentirme hermosa y el espejo me devolvía una imagen fenomenal de mi misma; sin embargo ocurrió un hecho que lo cambió todo. Me hice consciente de haber logrado mi objetivo.

No vayan a pensar que no me importaba en lo absoluto, de hecho hice varias dietas, tomé pastillas, comí miles de kilos de lechuga, sin embargo mi cuerpo y principalmente yo misma, se resistían a abandonar una causa superior: demostrarle al mundo que pese a ser una mujer deforme, la clave de todo, está en uno mismo. Nunca, jamás, ni flaca, ni gorda, ni mediana, voy a ser un sujeto común, yo soy yo y así, tal cual soy, quiero que me respeten y me amen hasta la médula, porque hay un ser en mi interior que me hace única, porque soy una buena persona, porque me amo a mi misma y exijo que me respeten.

Esta discusión llevó a mi marido a hacerme una gran revelación, nunca le pregunté a él qué pensaba respecto a mi gordura, pero yo estaba claramente consciente de la respuesta, ¡señores!, si vivimos en el mismo planeta, en una sociedad de cánones únicos, lo que pasa es que yo no quería enfrentar la situación, no por miedo a su respuesta, sino por miedo a lo que yo tenía que decir al respecto, que la puerta estaba abierta para buscarse un modelo talla S, cuando él quisiera. Para mi era una situación muy incómoda, porque la verdad hubiera sido dura para ambos. Menos mal que pudimos tener una conversación civilizada y muy enriquecedora, tanto para mi como para él.

El punto en todo caso es que hoy estoy a dieta, no porque quiera ser una chica sexy y que mi marido se pasee conmigo del brazo por la plaza, con el pecho en alto, diciendo "esta es mi mujer", estoy a dieta porque se me da la gana, porque siento que mi ansiedad ha sido aquietada durante todos estos años, porque la comida exquisita ya no me provoca el placer de antes y punto.

Quiero volver a ser flaca porque quiero probarme a mi misma que puedo, sin más ambición, aunque no puedo negar que igual me fascina ir a las tiendas y aunque solo he perdido 4 miserables kilos, me siento una diva, siento que soy dueña de mi misma, ¿y saben lo que es sentir eso?. Estoy llena de energía y perdóname mi amor (tu ya lo sabes), pero no estoy haciendo esto por ti, ni por todas las amigas amorosas que mas de alguna vez me dijeron que estaba gorda, que era linda pero tenía que bajar de peso, lo estoy haciendo por mi, porque en este minuto de mi vida se junta el quiero y el puedo hacerlo...eso mis queridos, no se da muchas veces en la vida, así que no se molesten en decirme que linda que me veo cuando pese menos, porque la verdad es que eso no tiene la menor importancia para mí, salvo el hecho que voy a estar más orgullosa que la cresta de haber escalado otro peldaño en el crecimiento personal...

lunes, 19 de marzo de 2012

Muérdase la lengua antes de criticar a un niño

Ayer estaba con una amiga de la infancia que al igual que muchos tuvo su época de furia adolescente. Pasamos una tarde increíble junto a nuestras respectivas familias, ahora ya maduras, con hijos, maridos, casa, auto, cuentas y esa típica carga de la sociedad capitalista, formato clase media.

Al mirarla y hacer recuerdos de nuestra infancia, no pude dejar de reparar en un detalle y asociarlo a una idea que desde hace tiempo me ronda en la cabeza: ¿cuántos niños son duramente criticados por adultos en la infancia e inexplicablemente terminan siendo grandes personas en su adultez?.

Yo misma tenía enfrente a mi a una profesional,  plena y bastante "normal", por decirlo de alguna manera. Más tarde empecé a contar a todos los que integrábamos las listas negras de aquellos papás que criaban a  sus hijitos "bien" y a enumerarr sus incontables logros. Esta tesis ya se había comenzado a incubar mucho antes en todo caso, al ver a los niñitos del barrio donde vivimos y leer en sus palabras la clase de padres o adultos que hay detrás...

Lo que quiero decir es el resultado de ese análisis: creo que hoy ya debiera ser considerado digno de terapia, la creencia patológica que el hijo de uno, es mejor que el de todos los demás y que cualquier actitud en el niño de al lado, que no se ajuste a la impermeable forma y estilo de vida "familiar", es causal de rechazo y pública discriminación, pero no cualquier discriminación, sino que de esa que se graba en la memoria de los niños y que ellos después reproducen en frente de otros. 

¿Que veo cuando veo a los amiguitos de mis hijos?, veo padres que les inculcan a sus hijos que ellos lo que se les da la gana en su casa, como si eso les diera un derecho universal de dominar, humillar y tratar mal al otro en ese espacio y esperar que el otro lo aguante porque está en casa ajena; lo que esos padres no captan es que esa conducta déspota también sale a la calle a jugar, porque para un niño no hay cercos mentales, porque están en una edad, única en la vida, en que son auténticos, transparentes y honestos. Lo peor de todo es que ¡es una conducta generalizada!, algo que está enraizado en la mente de todos, sin cuestionamiento y que se considera correcto!. Detrás de las caritas de los amiguitos de mi hijo, veo padres que directamente le han dicho que no se junten con el niñito tal, por que..de ahí cualquier cosa que esté mal desde sus mentes criminalizantes...y después esos niños lo repiten íntegramente, como grabadoras HD.
pueden hacer

Veo padres que realmente creen que su forma de ver las cosas es la correcta, está bien y cualquier otra manera está mal y a sus hijos gritando como locos los defectos imaginarios de otros.

Si hoy junto el puzzle pienso: Dios haz que me muerda la lengua antes de hablar mal de un niño frente a mis hijos, haz que me envenene si hago creer a mi hijo que existe una sola verdad y esa es la que nuestra familia dice. Es cierto que hay niños distintos y complejos, pero Dios me impida alguna vez criticarlos, porque ahí deben venir a mi las caritas de mis compañeros del pasado, hoy grandes profesionales y todo lo que ya dije al principio. Haz que venga a mi la lucidez de decir, ¿con qué derecho puedo yo criticar a un niño, si el pobre no es culpable de sus dichos?, porque algún día ese mismo niño puede ser presidente de este país.
Haz de mi una madre sensata que enseñe a sus hijos a diferenciar lo justo de lo injusto y lo apliquen tanto dentro como fuera de la casa, ¡a la mierda con darles la llave de la maldad para aplicarla en la manzarda!

Espero que esos niños que me dejan las orejas reventadas, que se roban los caramelos, que se pican por todo, que su burlan de mi hijo, algún día me visiten y me recuerden con cariño, como la tía buena onda que los recibe igual, así como yo recuerdo con cariño a aquellos padres tolerantes de mi infancia.

Padres que lean esto, OJO con las cosas que les transmitimos a nuestros hijos, con la crítica destructiva hacia el otro, con la odiosidad, con los traumas personales que les traspasamos, porque cuando ellos vayan a la casa de al lado a jugar no se desnudan ellos, sino que a ustedes (nosotros) y sus (nuestras) miserias interiores, su (nuestra) "estrechez de corazón", como diría Jorge Gonzalez...y por qué recuerden bien...por mucho que creamos que somos "mejores" que la familia de al lado, eso no es garante de un futuro prometedor, es más, hasta puede jugar en contra, y que ese niño de al lado, algún día puede cambiar el mundo.

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